Guía
Materiales imprimibles para tu consulta: descárgalos, imprímelos, llévalos
Una consulta de ginecología dura lo que dura, y quien llega con el material ordenado la aprovecha el doble. Estos cinco documentos son las hojas que esta tienda daría impresas si pudiera: se descargan gratis, sin registro ni email obligatorio, caben en un bolígrafo y un folio, y están pensados para entregarse en mano si hablar cuesta. Imprímelos en casa, en la biblioteca o en la copistería de la esquina; nadie va a pedirte nada a cambio.
Si solo vas a leer un párrafo. Los cinco: la hoja para la consulta (la frase de entrada ya escrita y las preguntas de salida), la guía de preparación de la consulta sobre dolor y sequedad (registro, preguntas por escenario y qué apuntar al salir), el diario de síntomas de tres semanas, la pauta de dilatadores para quien tiene indicación profesional, y la tabla de lubricantes por osmolalidad y pH. Ninguno diagnostica ni trata nada: ordenan lo que ya sabes para que la consulta rinda. Y debajo de cada uno, la guía de la tienda que lo explica con fuentes.
1. La hoja para llevar escrita a la consulta
Qué es. Media cuartilla con la frase de entrada de tres piezas ("vengo por…, empezó…, lo que más me limita es…"), la lista de lo que conviene llevar apuntado (medicación, qué has probado y con qué resultado, fechas clave) y las cuatro preguntas de salida para antes de cruzar la puerta.
Para quién. Para quien tiene cita y se bloquea al entrar. Un estudio de la Clínica Mayo midió en once segundos la mediana de lo que habla un paciente antes de la primera interrupción: la primera frase no es un preámbulo, es la herramienta principal.
Qué no es. Un guion de confrontación. Si te dicen que "es normal a tu edad", la hoja recuerda la respuesta preparada: reformular en términos de limitación y pedir que conste en la historia.
Descargar la hoja para la consulta (PDF, una página) · Explicada en la guía de la consulta.
2. La guía para hablar con tu ginecóloga sobre dolor y sequedad
Qué es. El desarrollo completo de la hoja anterior, en dos páginas: un registro compacto de síntomas (qué, dónde, cuánto, cuándo), las preguntas ordenadas por escenario —si lo tuyo es dolor, si es sequedad, si son los dos—, las cuatro preguntas de salida y un hueco para lo que conviene apuntar al salir de la consulta, mientras el recuerdo está fresco.
Para quién. Para quien tiene cita por dolor con las relaciones, sequedad o la combinación de ambos —que es la que más se tarda en contar— y quiere llegar con el material ordenado, no con el discurso preparado y el corazón acelerado. Es el documento que recoge lo que la consulta corta no da tiempo a explicar.
Qué no es. Un dossier médico ni un guion de confrontación. Si te dicen que "es normal a tu edad", la guía recuerda los mismos tres pasos de la hoja: reformular en limitación, pedir que conste, y si sigue sin atenderse, segunda opinión.
Descargar la guía para hablar con tu ginecóloga (PDF, dos páginas) · La técnica de la consulta, con fuentes, en la guía de la consulta; el mapa de las dos causas en la guía de dolor y la guía de sequedad.
3. El diario de síntomas de tres semanas
Qué es. Una tabla de veintiún días con huecos para fecha, síntoma, dónde duele o molesta, intensidad del 1 al 10, cuánto dura y qué pasaba alrededor. Al final, el criterio de consulta en cinco líneas.
Para quién. Para quien lleva tiempo con algo sin nombre: sequedad, escapes de orina, dolor intermitente, cambios de ciclo. Tres semanas de notas fechadas valen más en consulta que cualquier explicación improvisada, y convierten "me pasa a veces" en "empezó un martes, duele aquí y cede con esto".
Qué no es. Un registro para obsesionarse. Si anotar te angustia, anota menos; la consulta también sirve con media tabla.
Descargar el diario de síntomas (PDF, dos páginas) · El criterio de cuándo consultar está desarrollado en la guía de sequedad y en la guía de dolor.
4. La pauta de dilatadores
Qué es. El protocolo de una sesión (posición, respiración, entrada, permanencia, salida), la regla de cuándo se sube de pieza, la tabla de "esperable frente a para y consulta" y una rejilla de registro de cuatro semanas para anotar sesiones, pieza y sensaciones.
Para quién. Únicamente para quien tiene indicación de un profesional (fisioterapia de suelo pélvico, ginecología o el equipo que la sigue) y quiere llevar el programa ordenado en papel. Los dilatadores no son un tratamiento por sí solos: son una herramienta dentro de un plan supervisado, y esta pauta asume que ese plan existe.
Qué no es. Una autorización para empezar sin valoración. Usar dilatadores sobre un dolor sin estudiar puede retrasar el diagnóstico de algo con tratamiento directo.
Descargar la pauta de dilatadores (PDF, dos páginas) · El protocolo completo, con fuentes, en la guía de dilatadores.
5. La tabla de lubricantes por osmolalidad y pH
Qué es. Una hoja con las cifras de referencia de la OMS (380 como ideal, 1.200 como techo), la comparativa de las tres bases (agua, silicona, híbrido), la lista de ingredientes que delatan una osmolalidad alta y un espacio en blanco para apuntar lo que declares de tu propio bote o de los de la farmacia.
Para quién. Para quien se enfrenta a un estante de lubricantes (físico o en pantalla) y quiere decidir con datos en la mano en vez de con el envase bonito. Sirve para la compra de la farmacia igual que para la de aquí.
Qué no es. Una tabla de marcas: no compara productos entre sí porque la osmolalidad casi nunca se declara, y esta tienda no publica cifras que no consten. Lo que compara son criterios.
Descargar la tabla de lubricantes (PDF, dos páginas) · Desarrollada con fuentes en la guía de osmolalidad.
Cómo se usan juntas
El recorrido que esta tienda imagina — y que las lecturas de las guías confirman — es este: primero el diario, durante tres semanas, mientras llega la cita. Después la guía de preparación sobre dolor y sequedad (o la hoja, si la cita es esta misma semana), rellenada con lo que el diario enseñó. Si de esa consulta sale indicación de dilatadores, la pauta ordena el programa. Y la tabla de lubricantes acompaña cualquier compra, aquí o en la farmacia de abajo. En ese orden, y solo en ese orden, los papeles hacen lo que la web no puede: llegar contigo al otro lado de la puerta de la consulta.
Una palabra sobre el email, que aquí no es un peaje
Estos materiales se descargan sin dar nada a cambio, a propósito. Quien está organizando una consulta delicada no necesita un formulario de por medio, y una tienda que dice que la discreción es sagrada no puede empezar pidiendo datos a cambio de una hoja de papel. Si quieres saber cuándo se publica una guía nueva, el boletín existe, es un correo al mes como mucho, con doble confirmación y baja en un enlace; apuntarse es invitación, no condición. Lo demás —lo importante— lo haces tú, con tu médica, llevando el papel bajo el brazo.
Fuentes
- Ospina NS, Phillips KA, Rodriguez-Gutierrez R y cols. Eliciting the Patient's Agenda: Secondary Analysis of Recorded Clinical Encounters. Journal of General Internal Medicine, 2019. Los once segundos de la primera interrupción, de donde nace la hoja de la consulta.
- Organización Mundial de la Salud, UNFPA y FHI 360. Advisory note on the use and procurement of additional lubricants for male and female condoms, 2012. Las cifras de osmolalidad de la tabla de lubricantes.
- Miles T, Johnson N. Vaginal dilator therapy for women receiving pelvic radiotherapy. Cochrane Database of Systematic Reviews. La nota honesta sobre el nivel de evidencia que recoge la pauta de dilatadores.
- National Institute for Health and Care Excellence. NG12, Suspected cancer: recognition and referral. Criterios de derivación que cierran el diario de síntomas.
- The North American Menopause Society. The 2020 genitourinary syndrome of menopause position statement. Menopause, 2020, y National Institute for Health and Care Excellence, NG23, Menopause: identification and management. La base de los escenarios de sequedad y dolor de la guía de preparación de la consulta.
- Real Decreto 1907/1996, de 2 de agosto. Texto consolidado en el BOE.
Contenido informativo. No sustituye el criterio de un profesional sanitario y no atribuye a ningún producto una finalidad curativa.